domingo, 21 de abril de 2013

Motivación y Nuevas Tecnologías



Para hablar sobre estos dos temas tan importantes en la educación de hoy en día primero haré referencia a algunas ideas de un artículo de Patricia Tobaldo titulado “¡Urgente! Se solicita motivación escolar”.

 


La comunicación  alumno - profesor / maestro es esencial para lograr MOTIVACIÓN. 

Sería muy importante, y quizás el punto de partida para remediar la DESMOTIVACIÓN, otorgar al alumno el "derecho al error", pues errar es parte del crecimiento humano. Evaluar el rendimiento de una prueba o de un trabajo práctico conjuntamente con el alumno sería positivo a la hora de motivarlo, pues ¿quién más interesado que el propio alumno a superar sus  dificultades?


Segundo mencionaré algunas frases del blog “Despertar el deseo de saber” de Sandra Rodríguez Ardite y comentaré su propuesta para mejorar la motivación en clase con la que estoy muy de acuerdo.


Estar motivado es la base de un buen aprendizaje, sin motivación no hay constancia.

Los maestros deben emplear recursos, técnicas, dinámicas, juegos y demás herramientas para poder conseguir la motivación de sus alumnos respecto el tema que se está dando.

La motivación no se activa de manera automática ni es privativa del inicio de la actividad o tarea, sino que abarca todo el tramo de la enseñanza.

Antes de empezar la clase el docente debe tener una buena actitud, propiciar un ambiente positivo y despertar el interés en los alumnos. También es aconsejable que haga uso de las nuevas tecnologías. 

Durante la clase debe expresarse de forma que los alumnos le entiendan, ayudándose de ejemplos prácticos y no utilizando siempre la misma metodología.

Por último se ha de cambiar la forma de evaluar y explicar al alumno/a el porqué de esa calificación de manera individual.



Finalmente para aprender un poco más sobre aprovechar el uso de las redes sociales en los centros educativos aquí os dejo el artículo “¿Cómo darle a Twitter una utilidad académica?” de David Fernández Belmonte, que nos da una idea de cómo hacerlo. Aunque seguro que a vosotros se os ocurren muchas más. Lo importante es innovar y que los estudiantes se sientan motivados a la hora de aprender con herramientas que utilicen de forma habitual en su vida. Y las nuevas tecnologías son una buena manera de conseguirlo. Así que ACTUALÍZATE










La sociedad



Comenzaré por recalcar algunas ideas que Guillermo Jaim Etcheverry expuso en el III Congreso de Educación organizado por el Polo Educativo Pilar en Buenos Aires sobre cómo enseñar en la sociedad actual y que me resultan interesantes para reflexionar.


Todos pretendemos ser los amigos canosos de nuestros alumnos, pero pocos estamos dispuestos a asumir la responsabilidad que implica ser padres y docentes.

La tarea de enseñar supone un diálogo entre alguien que quiere transmitir algo y alguien que quiere recibirlo.

 Estamos perdiendo de vista la función central de la educación: la de darle a cada uno la dimensión de sus posibilidades, a través de la educación cada uno de nosotros aprende aquello de lo que es capaz de hacer. La de otorgarles las herramientas intelectuales que le permitan ser más personas. Y el ser más personas está vinculado con sus capacidades para enfrentar la complejidad del mundo y de los otros seres humanos. El conocimiento como expansión de las personas, la educación es un fin en sí mismo, no es un medio para lo que le va a servir. La educación sirve para ser personas más completas, más complejas y con mayor capacidad de reflexión ante la realidad.

Ir a la escuela es un trabajo, que requiere del esfuerzo personal.

Si uno escuchara a hablar bien por la radio y la televisión se realizaría una revolución educativa gigante porque la vida de las personas tiene que ver con la palabra. Mucha de la violencia actual se debe a esta imposibilidad de comunicación con el otro, cuando se acaban las palabra se pasa a los hechos.

La mejor tecnología que se inventó es el contacto con las personas, y esta tecnología no se debe perder. Tal vez en lugar de saber qué pasa en el África central sería mejor conversar con el niñito que tienen al lado y al que tal vez jamás le hablaron. La tecnología es ideal para el que sabe qué busca, pero es un divertimento distractor para el que no sabe qué busca.





Pasemos ahora a hablar sobre LOS VALORES, concretamente sobre los valores en que vivimos en la sociedad.

Desde mi punto de vista pienso que vivimos en una sociedad caracterizada más por los valores negativos que por los positivos. Nuestro acelerado ritmo de vida nos impide pararnos a pensar en los demás y nos hace preocuparnos solo por nosotros mismos. Poca gente tiene tiempo de reflexionar sobre los problemas de la sociedad y prestar su ayuda. Quizás en estos momentos de crisis esta minoría esté aumentando al verse en situaciones de precariedad. La política del consumismo también nos vuelve más egoístas y competitivos al luchar por tener más que los demás. Esto conlleva a guiarnos por un lema: “mientras más tienes más vales” y a preocuparnos solo por nuestro aspecto físico en lugar de por nuestra formación moral. En definitiva, vivimos en una sociedad individualista y materialista a la que le cuesta mirar más allá de sí misma.

Cabe decir que los medios de comunicación también juegan un papel muy importante en la construcción de los valores sociales ya que casi todo el mundo tiene acceso a ellos y la gran mayoría pasa gran parte del tiempo frente a ellos. Esto ocurre cada vez a más a temprana edad lo que supone un riesgo para la formación de los niños. Las personas mayores cuando ven la televisión, escuchan la radio, consultan internet o leen el periódico ya han adquirido unos valores anteriormente y poseen una formación que les hace recapacitar y cuestionar lo que están viendo, escuchando o leyendo. Los niños en cambio están en proceso de formación y de adquisición de valores por lo que es necesario que alguien les haga recapacitar sobre lo que están observando. Lo ideal sería que las personas dejáramos de pasar tanto rato frente a una pantalla para relacionarnos más con los demás y no permitir que los medios de comunicación nos influyan demasiado. 

Para seguir reflexionando sobre cómo educar en valores y cambiar el individualismo y la competitividad imperantes en nuestra sociedad, os dejo algunas frases extraídas  del artículo de Diana Patricia Palacio Posada Educar en valores es preparar para la vida.




Al niño hay que educarlo desde que nace y continuar su formación a lo largo de toda su niñez, pues desde el momento del nacimiento está receptivo para inculcarle ciertos valores que lo formarán para la vida.

Los valores son las normas de conducta y actitudes  para un buen comportamiento. Hay valores fundamentales que todas las personas deben asumir para poder convivir unos con otros, por lo que es imperativo tenerlos siempre presentes y cumplirlos sin perjudicar a nadie.

Los adultos pueden intentar enseñar ciertos valores con discursos, pero si sus hechos no son consecuentes con sus palabras los niños “escucharán” su comportamiento y aprenderán algo muy distinto a lo que pretenden esos adultos cercanos.

El aprendizaje de unos valores va llevando al aprendizaje de otros, en razón de su interdependencia.

martes, 16 de abril de 2013

El docente



LA CALIDAD DE UN SISTEMA EDUCATIVO SE BASA EN LA CALIDAD DE SUS DOCENTES

Comenzaré esta entrada mencionando que el informe McKinsey señala que "el nivel educativo de un país depende de la formación, motivación y aprendizaje permanente de sus docentes" ya que no puedo estar más acuerdo con esta afirmación.




En mi opinión es de vital importancia que los profesores estén en continuo proceso de aprendizaje ya que los tiempos cambian al igual que los problemas, las necesidades y las inquietudes del alumnado y por ello también hay que ir variando los métodos de enseñanza y la relación entre familia-escuela. Y pienso que tanto la experiencia como la capacidad de reflexión del docente son dos factores que influyen en la construcción del conocimiento profesional del docente, ya que por muchas experiencias que viva, si no reflexiona sobre ellas para ver en lo que puede mejorar y lo que tiene que rectificar no sirven de nada. Para mí recapacitar es fundamental.

Además considero que las funciones básicas de un docente son hacer que los alumnos reflexionen sobre lo que ellos consideran importante en sus vidas, los valores que quieren obtener y la persona que quieren ser el día de mañana.

En este sentido cabe destacar la figura del pedagogo/a que debe ayudar a los docentes en esas funciones proporcionándoles herramientas si ven que tienen dificultades para que el alumnado reflexione y también debe prestar atención a aquellos alumnos a los que les cuesta aclarar sus ideas.   

Con respecto a las cualidades positivas que debe tener un buen docente creo que
debe ser abierto con todos los alumnos y por lo tanto ver la diversidad cultural como algo positivo, debe tener una relación cercana con el alumnado, preocupándose si ve que tienen alguna dificultad y motivándolos para que sigan adelante y alcancen el éxito académico con optimismo.



lunes, 15 de abril de 2013

Algunas cuestiones más sobre la escuela



La primera cuestión a la que hay que prestar atención es a las distintas iniciativas pedagógicas y metodológicas que se deben llevar a cabo para potenciar la colaboración familia-escuela principalmente para hacer frente a las distintas realidades familiares que se viven hoy día. De este modo antes de nada la escuela debe  reconocerlas e integrarlas de manera normal para que estas se sientan acogidas y que pueden confiar en el centro. Una vez hecho esto se ha de procurar mantener un contacto permanente y eficaz con las familias ya que constituyen los principales educadores de los alumnos y son los que más ayuda pueden ofrecerle para que se alcance el éxito académico. Esto se puede hacer siguiendo el proceso que exponemos a continuación:

-En primer lugar se convocaría una reunión para todos los padres con el tutor con el fin de informarles sobre la planificación que se va a llevar a cabo a lo largo del curso. Además, cada trimestre se volvería a realizar para informales sobre los cambios que puedan surgir y sobre el funcionamiento de la clase.

-En segundo lugar se concertarían tutorías individuales con aquellos padres que no asistiesen a las reuniones grupales o cuyos hijos no progresasen adecuadamente. Lo ideal sería que al final de curso el tutor haya tenido contacto con todos los padres.

-En tercer lugar y centrados en el tema de la interculturalidad se ofrecerían charlas a los padres para que inculquen a sus hijos la riqueza de la diversidad cultural y más concretamente se prestaría ayuda a los padres inmigrantes para que su integración en la escuela fuera lo más fructífera posible. En este aspecto sería conveniente la presencia de un traductor en el centro.

También sería conveniente que los profesores se interesen por sus alumnos teniendo tutorías con ellos y les ayuden a superar las dificultades, por ejemplo explicando las cosas de diferente forma. De este modo los padres ven como la escuela quiere para sus hijos los mejores resultados y se sienten más motivados a la hora de colaborar con ella.




Otra cuestión que me parece interesante tratar es lo que cada persona espera de la escuela ya que conocer las expectativas que de ella se tienen nos ayudará a mejorar para intentar lograr esas metas y satisfacer a los que intervienen en el ámbito educativo. Por eso invito a que cada uno se haga esa pregunta y reflexione sobre ella.

Yo me voy a centrar en las principales funciones que, a mi juicio, debe desarrollar la escuela como institución social puesto que para mí la escuela es esencialmente un lugar de encuentro en el que aprender a relacionarse correctamente con los demás cobra un papel primordial.

En mi opinión la escuela debe hacer que el niño aprenda a socializarse con personas ajenas a su ámbito familiar de manera correcta, es decir, sin que haga discriminaciones. Debe hacer que se refuercen las normas adquiridas en casa y enseñarle otras nuevas, además de estimular su autonomía. La escuela tiene que hacer que el niño sea capaz de afrontar las dificultades que se le presentan tanto en el presente como en el futuro. También tiene que enseñarle los conocimientos necesarios para su correcta inserción en el mundo laboral.

Asimismo la escuela se encarga de formar a las personas para que ocupen su condición de ciudadanos, de sujetos y de miembros de la sociedad con derechos. Les enseña a respetar y a ejercer la libertad de expresión y la igualdad ante la ley, el derecho al trabajo, a la seguridad social y a una protección social digna entre otros. En definitiva le inculca valores políticos, sociales y económicos que se dan en la sociedad.




La última cuestión que trataré en este apartado es la función instructiva de la escuela frente a la función educativa ya que son términos que no se pueden confundir.

En la función educativa se pretende que la persona llegue a tomar sus propias decisiones, reconstruya su pensamiento y actuación a través de la reflexión y en la instructiva que la persona llegue a una reflexión a través de una actividad premeditada. La función educativa implica que los alumnos sean capaces de cuestionarse los conocimientos adquiridos a través de la sociedad, de crear alternativas y de tomar decisiones de manera independiente.

Además si la escuela solo se limita a enseñar contenidos que se aprenden para aprobar los exámenes y olvidar después y no estimula su aplicación consciente en la vida cotidiana, su tarea no puede denominarse educativa, sino socializadora o instructiva. Es decir que en una la reflexión es el fin y en otra el medio. 

A modo de conclusión, os presento el siguiente plan metodológico para aplicar todo lo dicho anteriormente y que considero como una estrategia positiva para el alumnado. Seria aquel en la que la educación no se base solamente en enseñar la materia correspondiente y más tarde evaluarla mediante exámenes que se aprenden de memoria unos días antes sin llegar a pensar ni comprender, sino que desde mi punto de vista una buena enseñanza es aquella en la que se intenta hacer que el alumno reflexione y extraiga conclusiones que les sean útiles para su vida diaria y no se les olviden al día siguiente. Para ello es importante conocer aspectos básicos del alumnado (personalidad, carencias, habilidades…) y saber más sobre su situación personal (familiar, convivencia escolar, etc.) porque de esta forma sabremos cómo enfocar la clase para que los alumnos aprendan más. En este punto también es fundamental fomentar un buen clima para que los alumnos expongan sus ideas libremente y no se sientan inseguros.

Se debe llegar a una enseñanza donde se inculquen valores que el alumnado pueda adquirir para enfrentarse de una manera más óptima a la realidad. En este aspecto cabe hablar nuevamente de la multiculturalidad, ya que es un tema muy presente hoy día y en el que la transmisión de valores como la tolerancia y el respeto mutuo cobra gran importancia para fomentar un buen clima en clase. Aquí también cabe hablar de una metodología en la que se lleven a cabo actividades dinámicas en la que los alumnos interactúen, se conozcan mejor y compartan cultura, además de romper con la monotonía de la clase. Actividades como por ejemplo talleres o excursiones.

Con respecto al pensamiento que debe tener el docente que lleve a cabo esta metodología sobre cualquier tema en general es una actitud abierta a nuevos pensamientos en la que no imponga su ideología y esté dispuesto a aprender de sus alumnos. La puede exponer pero no imponer.